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Por la tregua
con los pajarillos,
del jardín casa Luisito.
En la arena,
pingüinos en lata
y ciudadanas
comprando moreno
-como en rebajas-.
“La Magdalena”
vigilante regia
de la bahía,
despide las balsas
-A las Américas-
al despuntar el día.
Azules y más azules,
envites de ola,
“canciones de sirena”
secretos de caracola...
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Publicado el 20-3-07
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Este poema lo escribí en Santander, una capital pequeña del norte de España con mar, es muy bonita. Era, a principios de siglo XX, residencia de verano de la familia real y eso arrastraba a la aristocracia y la burguesía. Conserva edificaciones de aquella época que hoy aún viejas tienen su encanto.
Me hospedé en una pensión "Casa Luisito". Tiene en el centro un jardín muy frondoso con pajarillos anidando en sus árboles y a mí, que soy no madrugador todos los dias, me despertaban temprano con un ruido ensordecedor (eran muchos) por lo en el poema les pido una tregua
La playa (no soy muy playero) estaba a rebosar todos apretujados, me agobia la multitud.
Las mujeres tomando el sol para ponerse morenas y estar guapas (por poco se achicharran). Y lo de las rebajas,en los grandes almacenes -cuando acaban las temporadas- el primer día -sobre todo mujeres- se agolpan en la puerta desde horas antes de abrir para conseguir las cosas y prendas más interesantes y de mejor precio las primeras, se empujan y se pueden llegar a pelear por un jersey...lo que quiero decir que toman el sol como si se fuera a acabar (lo pongo un poco en broma).
La Magdalena es una pequeña península, donde está el palacio del mismo nombre donde iban los reyes.
Lo de las Américas lo pongo sin ningún sentido, quizás recordando la historia, aunque las carabelas de Colón, no salieron de ahi, sino de Palos de Moguer, en Andalucía)
Como dato anecdótico, en Santander hay 2 ó 3 dias de fiesta en verano. Coincidi con ella y, aunque yo no soy fiestero, -se llama "baños de ola"- me gustó y me llama mucho la atencion el nombre.
Y, que yo sepa, no hay ningún secreto.
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